jueves, 1 de agosto de 2013

CANSINO POSTAL

                                                   CANSINO POSTAL

El pasado sábado, mientras el dolor se instalaba en cada rincón del país y se comenzaba a enterrar a los muertos del terrible accidente en Santiago, Artur Mas envió una carta a Rajoy pidiéndole un referéndum. No parecieron conmoverle demasiado las vías ensangrentadas y pidió ese mismo día por carta otras vías, la vía del referéndum y la independencia. Siempre hay un insensible que en medio del dolor del funeral y cuando el cura bendice el féretro le pregunta al de al lado qué hay de los suyo. En la Historia de Cataluña ha habido pocos personajes tan torpes como el Sr. Mas, que además de nada solidario es inoportuno.

Que el President de la Generalitat de Cataluña tenga tan poco tacto como los sicarios de Tony Soprano cuando descuartizaban los cadáveres en la carnicería Satriale's es algo que ya intuíamos, pero que queda mucho más patente cuando el sujeto irrumpe con su tostón entre el dolor de una nación. España es un país que sólo se une en la alegría de las victorias de la selección nacional de fútbol y en la tristeza de las tragedias, siempre y cuando las causas de la tragedia estén tan claras que la izquierda no tenga gobierno del PP al que culpar.

Los mexicanos llaman "intenso" a los plomos, a los pesados y a los plastas. Artur Mas es el típico palizas del chiste de la petaca, y si no tenemos que darnos por... vencidos es porque en España un cansino de tamaña categoría en lugar de salirse con la suya acaba solo en el rincón oscuro de la discoteca, donde la música tecno suena a réquiem para derrotados y se vislumbran los ligues de otros como el Duque de Medina Sidonia vislumbró el hundimiento de la Armada Invencible. El caso es que el Molt Honorable, cargante mayor del condado, que no reino, es además de un cansón, un insensible insolidario capaz de escribir cartas pidiendo cupones de descuento en pleno luto y que, eso sí, predica con el ejemplo: quiere una Cataluña fuera de España y empieza por no honrar a sus muertos. Debe haber varias maldiciones gitanas para eso.

Artur está hecho de iridio y herencia de niño rico, y no entiende de lutos ni de hoyos en la tierra de la verdad tal vez porque para él un funeral sea el preliminar molesto pero inevitable de ir a recoger una herencia a Suiza. Así que Mas nunca leyó La Casa de Bernarda Alba y mucho menos cuando la criada le dice a La Poncia que la sepultura es la única tierra que le dejan a los que no tienen nada. Si lo hubiera leído tampoco le diría gran cosa porque el Sr. Mas interpreta el sentimiento trágico de la vida como las balanzas fiscales. Al menos el President no contará en su pueblo que con lo que España les roba se pagarán los funerales aunque por contra ocultará que lo ocurrido en Galicia nunca pasará en Cataluña porque la Alta Velocidad que el Estado ha llevado a Cataluña es de verdad y no tiene las curvas del racaneo administrativo.

Lo que ocurre cuando alguien miente siempre a casi todos es que se acaba creyendo sus propias mentiras, y Artur sueña que el fallecimiento trágico de 79 personas en Santiago no sea noticia en Barcelona, lo cual es imposible en este siglo entre otras cosas porque en Cataluña hay centenas de miles de hijos y nietos de gallegos. Ya sabemos que el President de la Generalitat no se esfuerza demasiado por respetar ni el luto ni el dolor que le es ajeno, y que bajo su apariencia de niño bien esconde al típico hollingan dominguero que silba en la cancha los minutos de silencio cuando el muerto es del equipo contrario. El "seny" catalán no era esto.

Ninguna de las mochilas, maletas y bolsas del accidente en Santiago que esperaban en las vías como perro sin dueño han visto estremecerse a Artur Mas, a quien todo lo que esté más lejos de Olot o Tortosa le parece lejano y ajeno. Ninguna tragedia por humana que sea le desvía de su obsesión, en este caso  un referéndum por la independencia, lo cual nos hace presuponer que llegada la independencia ninguna tragedia humana le apartaría de su delirio por imponerla. Peligroso. Menos mal que ya ha quedado dicho que el Sr. Mas además de pesado, plúmbeo, machacón, intenso y cansón es torpe y no será un Garibaldi para Cataluña.



Víctor M. Serrano Entío.